El déficit de esta proteína interrumpe el flujo de AAT al sistema sanguíneo, el cual queda atascado en el hígado, lo que puede provocar:
- Enfermedades hepáticas como cirrosis o hepatitis.
- Enfermedades respiratorias como bronquiectasia o enfisema.
- Y con menos frecuencia vasculitis o paniculitis.
La alfa-1 antitripsina es una proteína que se produce en el hígado.
En condiciones normales esta proteína pasa de las células hepáticas al sistema sanguíneo y su principal función es proteger el pulmón de la degradación e inflamación causada por agentes agresores internos como los neutrófilos que atacan el tejido pulmonar o agentes externos como el tabaco, u otras sustancias inhaladas que son contaminantes e irritantes.
El déficit de alfa-1-antitripsina es una condición hereditaria caracterizada por la producción anormal de la proteína (AAT) y que dependiendo de factores genéticos y externos puede llegar al desarrollo de la enfermedad.